miércoles, 11 de marzo de 2009

Antes y después.


Es obvio que la vida evoluciona y va imponiendo pausadamente modismos y giros imperantes en cada época y lo que en un momento está de actualidad con el paso de los años puede quedar obsoleto y desaparecer para volver a renacer y estar de moda decenios posteriores.
La vida es como una noria que continuamente va tomando energía y los años son como sus cangilones que no cesan de nutrirlos y alentarlos. Los hombres y mujeres somos como el agua que hace girar esa noria y que en cada aliento aporta experiencia, dinamismo, inquietud, viveza y deseos de superación.
Que duda cabe que cada tiempo tiene su estilo. Cada época su personalidad. Cada movimiento socio-cultural su impronta. Y ello le ha hecho siempre tener afán de superación.
Centrándonos en Puente-Genil y girando la mirada hacia mediados del siglo XX para llegar a nuestros días podemos decir que ha habido varios ANTES y DESPUÉS en su vida social, cultural y urbanística.
Situándonos en los decenios de los cuarenta y cincuenta del pasado siglo podíamos contemplar un casco histórico que giraba todo él en torno a la calle Don Gonzalo y la Plaza Emilio Reina, junto a las calles Alcaide, Antonio Baena y Aguilar.

A la izquierda calle Don Gonzalo a mediados de siglo XX.
A la derecha calle Don Gonzalo tras su remodelación en 2008.
Eran tiempos de una gran vida mercantil en toda la zona. Hay que pensar que todos los comercios de confecciones textiles y de alimentación, oficinas bancarias, cafeterías, etc. estaban instalados en esa zona, además de las iglesias existentes a las que concurrían muchos feligreses diariamente.
El lugar de encuentro y paseo diario era la calle Don Gonzalo. Los lugares más concurridos eran el Bar Central, el Casino Liceo, el Casino Mercantil, el bar Mau-Mau, el bar X, el bar La rana, el Hotel España, entre otros.
Estaba en pleno auge el Teatro-Circo y el Cinema España. Al primero solían venir Compañías de teatro de importancia y renombre nacional y por él pasaron artistas de primera línea que hacían tournée por las principales ciudades andaluzas y españolas.
Los principales talleres mecánicos y gráficos se encontraban durante esta época en el casco histórico de Puente-Genil.
Un casco histórico que abarcaba, además del eje principal que era la calle Don Gonzalo y Plaza Nacional, todo el barrio de la Isla (Plaza Emilio Reina, calle Jesús, Alcalde, Godínez, Guerrero, etc.), Miragenil y las calles Antonio Baena, Madre de Dios, Santa Catalina y Aguilar.

A la izquierda calle Don Gonzalo en la primera mitad del siglo XX.
A la derecha calle Don Gonzalo antes de su remodelación en 2008.
En torno a todo ese perímetro urbanístico giraba a mediados del siglo XX la vida pontanensa.
Era los tiempos en los que la desaparecida Hermandad de Labradores se encontraba en la calle Guerrero; en los que abundaban fábricas de carne de membrillo, bodegas y molinos de aceite; cuando el matadero municipal se encontraba en la calle San Sebastián esquina con la Calzada; cuando estuvo de moda pasar el río en barca para ir a la huerta y Ribera Baja. Luego más tarde se colocaría una barca colgante de una baroma que se puso de moda subir a ella para cruzar el Genil para ir a la Huerta.
Eran tiempos en los que el ambulatorio de la Seguridad Social estuvo en la calle Godínez. Cuando estaban los Bancos Español de Crédito (BANESTO) y el CENTRAL. Luego se establecería la Caja Provincial de Ahorros, El Monte de Piedad y Caja de ahorros de Córdoba , hoy CAJASUR, y por último la Caixa.
A la izquierda antiguo edificio del Ayuntamiento hasta 1926.
A la derecha fachada actual del Ayuntamiento
En este barrio hubo por entonces una feria muy concurrida en el mes de mayo y varias verbenas, pudiéndose destacar la del barrio de la Isla, por San Juan, y la de Miragenil, con motivo del Domingo Santísimo.
Llegado el jueves Día del CORPUS CRHISTI todo el itinerario de la procesión solía cubrirse de juncia que se recogía de lugares cercanos al río (La Galana, La Pitilla, El Tarajal, etc.) o de los arroyos existentes (como el del tio Becerra) u otros sitios ya más alejados de la población. Pero el suelo de las calles por donde pasaría la procesión del Señor estaba totalmente cubierto de juncia que además elevaba a su paso un fresco olor al junco recién cortado.
El establecimiento fotográfico que había más conocido era el de la recordada Marycel.
La feria de mayo era muy animada y concurrida de gente. Tenía feria de ganado que se celebraba en la isla del Tarajal y más tarde en la Cuesta del molino a la sombra de un gran eucaliptal que había entre lo que hoy es la gasolinera hasta la lonja.
Claro, la Cuesta del molino no vislumbraba todavía lo que iba a ser a finales del siglo XX y principios del XXI.
Las procesiones de Semana Santa se reducían a tres días, miércoles, jueves y viernes santos. El Miércoles santo la gente acudía a ver la procesión cuando terminaban de trabajar. A este día se le conocía como el de la procesión de los cuellos sucios.
Calle Contralmirante con el Paseo de la Victoria a la izquierda.
El centro del Viernes santo era el Paseo de la Victoria. Allí aguardaban las figuras para incorporarse a las procesiones. Era tiempos mucho más precarios que los actuales, cuando la noche del Viernes santo se comía rigurosamente bacalo en la cena. Por entonces las mesas de nuestras Corporaciones, mucho menores en número y con menos hermanos que actualmente, estaban servidas mucho más modestamente que en la actualidad.
Por otra parte el Cuartel de las Corporaciones no tenía un lugar fijo como en la actualidad, que son de propiedad de cada Corporación. Cada año tenía que buscarse una casa para ser alquilada durante los días de la Cuaresma y Semana Santa. Había Grupos que aprovechaban algún granero o molino para adecentarlo y pasar el tiempo de la Cuaresma y Semana Santa en ellos.
Eran todavía tiempos en los que el Imperio Romano no usaba en el casco la actual celada para cubrir el rostro, sino una careta donde tenía pintados los rasgos principales de la cara. Se estuvo usando dicha careta hasta el año 1962 que se incorporó al casco una celada.
Careta que hasta 1962 usaba la Corporación del Imperio Romano en lugar de la actual celada.
En estos tiempos el paseo estaba entre la calle Don Gonzalo y después en la calle Santa Catalina y Madre de Dios. En medio de ambas,esquina con calle Horno, se encontraba la popular confitería de Tedorito donde se hacían afamados dulces que atraían clientes de toda la población.
Entre los comercios más destacados en aquella época y en la zona que nos venimos refiriendo estaban Los Madrileños (frente al Ayuntamiento), Helados la Valenciana (junto a la Parroquia de Ntra. Sra. de la Purificación), Calzados La elegancia (en calle Alcaide) y Saneamientos Salvador Rey, entre otros.
Entre los Colegios, además de varias migas que ya se han tratado en otra entrada antigua de este blog, cabe destacar el Colegio de San Antonio en el convento de los frailes y por el que pasaron muchos alumnos que hoy pueden contar entre 55 y 65 años aproximadamente. La escuela de Doña Paca Carmona en una casa donde actualmente se encuentre el Cuartel del Imperio Romano. Dª María Gorriz, que vivía en la calle Guerrero; la de la Cuesta Vitas; la Academia de Don Agustín Rodríguez en la calle Madre de Dios, que luego regentarian Don Jesús Palma y Don José Aranda trasladándola a la calle Aguilar; el Colegio público Ramiro de Maeztu, en Miragenil, donde impartía clases en el colegio de niños Don José Arroyo y en el de niñas su señora esposa Dª Concha Romero, el de José-María Pemán; etc.
Azulejo que habia sobre la entrada al Colegio San Antonio, del exconvento de los frailes y patio del exconvento franciscano donde se ubicaba el Colegio San Antonio.
Eran los tiempos que en la Plaza Emilio Reina había un gran mercado con puestos muy variados de pescadería, carnicería, chacinas, verduras, frutas, etc. a la que diariamente concurría muchísima gente de toda la zona.

A la izquierda vista de la fachada principal del Mercado de abastos situado en la Plaza Emilio Reina.
A la derecha Plaza Emilio Reina antes de la remodelación que se le realizó entre 2008-09.
Pero cuando la vida en el casco histórico era más pujante comercialmente sufrió un fuerte revés en febrero de 1963 cuando el río Genil inundó casi toda la zona perdiéndose muchos de los enseres de las viviendas, ya que el nivel del río, debido a una gran crecida del Genil, anegó las huertas y el pueblo, sobrepasando las aguas por encima del puente de Miragenil. Las calles Contralmirante, Godínez, Plaza Emilio Reina, Delgado, La Huerta, Jesús, Casares, San Juan, San Sebastián, entre otras, quedaron cubiertas de agua penetrando dentro de las casas, donde en algunas de ellas produjo grandes destrozos.
Todo el casco histórico de Puente-Genil quedó inundado: Teatro-Circo, mercado de abastos de la Plaza Emilio Reina, iglesia del Dulce Nombre, algunos Cuarteles de Corporaciones de Semana Santa, talleres y por supuesto las viviendas.
En primer término la fábrica de La Alianza durante la riada de febrero de 1963.
La riada de febrero de 1963 marcó para muchos años todo el entorno del barrio donde se originó la antigua Puente de Don Gonzalo. La riada hizo que mucha gente se fuera a vivir hacia zonas más altas de la localidad. Unos talleres quedaron cerrados para siempre; otros, a pesar de sobreponerse a la inundación, tuvieron corta vida en sus asentamientos y al cabo de los años acabaron mudándose de lugar. Algunas fábricas, como La Casualidad, quedaron muy mermadas en su actividad y llegaron a desaparecer más adelante. El mercado de abastos quedó igualmente muy afectado.
La gente se alejó del río por temor a sufrir en cualquier otra ocasión otra riada de estas características y con tan nefastas consecuencias.
El casco histórico empezó a despoblarse de vecinos y aquella mudanza a otros lugares del casco más elevado de la localidad también arrastró a entidades bancarias y al ambulatorio de la Seguridad Social, que ambos atraían a mucha gente del casco más moderno y le daban al barrio una gran actividad junto al comercio y cafeterías del lugar, los cuales fueron viendo con el paso de los años que su rentabilidad iba cada vez mermando más.
La riada de febrero de 1963 marcó un ANTES y un DESPUÉS para el casco histórico de Puente-Genil.
Puente-Genil a partir de principios de siglo XX empezó a crecer por la parte alta de la población. La zona del inicio de la Matallana, Romeral, Cruz del estudiante, Parejo y Cañero, etc. iba poblándose cada vez más. En ese lugar se asentaron los conventos de religiosas que regentaban el Asilo de ancianos y el del Colegio de la Compañía de María.
Fachada y galería interior del Colegio Compañía de María, fundado en Puente-Genil el año 1904.
Interior de la iglesia del Colegio de la Compañía de María.
La villa de Puente Genil experimentó, en los primeros años del pasado siglo, un gran crecimiento demográfico por toda la zona más nueva levantada por el sitio conocido por Matallana, revitalizándose la vida industrial, económica y cultural, siendo entonces alcalde Juan Delgado Bruzón. Pero todo el centro neurálgico (comercial y social) se hallaba en el casco histórico.
Puente-Genil afloró industrialmente desde la segunda mitad del siglo XIX, hasta que en las décadas de los cincuenta y sesenta del siguiente siglo cerraron casi todos sus centros fabriles y miles de pontanenses se vieron en la necesidad de emigrar a otras latitudes (Madrid, Cataluña, Alemania, Francia, etc.) produciéndose un gran retroceso en toda la población.
Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX nacen importantes industrias fabriles y numerosas fábricas de carne de membrillo y de ladrillos: La Aurora, La Casualidad, Foret, El Carmen, La Nueva España, La Alianza, etc.
ANTES:
Año 1863: instalación del ferrocarril (véase en este blog entrada antigua).
Año 1878: fábrica de harinas San Cristóbal.
Año 1882: se funda la fábrica de extracción de aceite de orujo, refinería y jabonería La Casualidad.
Año 1892: se funda la fábrica de aceite La Actividad. Fue adquirida en 1940 por una empresa catalana denominada Foret para la producción de productos químicos.
Año 1893: se funda la fábrica de fluído eléctrico La Aurora.
Año 1903: se funda la fábrica La Alianza por la fusión de las Sociedades San Cristóbal y La Aurora.
Año 1904: se funda la fábrica de harina, panadería, refinería de aceite y jabonería Ntra. Sra. del Carmen.
Año 1904: se funda el Colegio Compañía de María.
Año 1905: se inaugura la fábrica de fluido eléctrico Ntra. Sra. del Carmen.
Año 1905: se funda la Escuela de artes.
Año 1911: se funda la fábrica de tejidos La Nueva España (Sociedad Robledo y Bou).
Año 1911: se inauguran los colegios públicos Ramiro de Maeztu (en Miragenil) y José Mª Pemán, este último denominado primitivamente Martín Rosales.
Año 1922: se funda el colegio San Antonio, de los Frailes.

A la izquierda chimenea de la extinta fábrica La Casualidad.
A la derecha fachada de la extinta fábrica de luz La Aurora.
DESPUÉS
Año 1952: cierra la empresa Foret.
Año 1957: La fábrica de fluído eléctrico La Alianza fue absorbida por la empresa Hidroeléctrica El Chorron que la desmontó en 1957.
Año 1965: se clausuró la fábrica Ntra. Sra. del Carmen.
Año 1966: se clausuró la fábrica La Casualidad.
Año 1967: se cierra el Depósito de máquinas, Taller Móvil y Recorrido de RENFE.
Si entre finales del siglo XIX y principios del XX la Villa de Puente-Genil empezó a crecer urbanísticamente por toda la zona de la Matallana será a finales del siglo XX y principios del XXI cuando también urbanística y demográficamente crezca significativamente por sectores del antiguo Campo de fútbol, Espuny, Avda. de la estación, el Tropezón, etc.
De esta época son también los Polígonos industriales San Pancracio (el más antiguo, del año 1981), Las Acacias, Las Flores, El Huerto del francés y El Silo. Y al igual que ocurriera a principios del pasado siglo, que se implantaron en Puente-Genil fábricas que usaban la energía hidráulica para generar electricidad, también a principios del actual siglo se han implantando industrias que usan energías renovables, como los residuos olivareros y forestales (BIOMASA) o la propiamente solar (SOLANZUR fotovoltáica) para generar electricidad.
Vista parcial de las instalaciones de la fábrica de biomasa.
Es a principios del siglo XXI cuando el barrio histórico de Puente-Genil ve nuevamente crecer su población, aunque no al ritmo del casco moderno, ya que al no disponer de terrenos por donde ampliarse hay que construir sobre solares de viejas casas. Se van ampliando los servicios y dándole vida social y cultural. Numerosos son los actos que hay durante el año en el Teatro-Circo; se ha ocupado toda la zona de la antigua huerta de la Galana con un espacioso parque de recreo; se han trasladado a dicho parque los Juzgados; hay en la zona un moderno Colegio público de educación primaria; se han remodelado las calles y Plazas del barrio; se están levantando edificios de viviendas; importante es el proyecto de urbanización que hay previsto construir en el barrio de Miragenil, etc.
A la izquierda el edificio de los Juzgados de Puente Genil situados en el Parque de la Galana e inaugurados en febrero de 2009.
A la derecha vista parcial del Parque de la Galana situado en la calle La Huerta a orillas del río Genil.
El final de siglo XIX y principios del XX ha marcado un ANTES y un DESPUÉS para Puente-Genil.
La riada de 1963 marcó otro ANTES y DESPUÉS.
Los años 1950-60 marcaron otro ANTES y DESPUÉS.
El final del siglo XX y principios del siglo XXI está marcando otro ANTES y DESPUÉS.

1 comentario:

Manuel Tenllado dijo...

Tendría información del hotel España o hostal la española que cerró con la guerra civil? O sabría donde poder buscarla....era de mis bisabuelos y me gustaría tener toda la información que pudiese haber ya que yo sigo sus andaduras y estoy en hostelería. Hace unos días mi padre José Manuel Tenllado León me explico que mi pasión me venía de cuna